Escribe con Rosa Montero

"Escribe con Rosa Montero" realmente está caballo entre libro y cuaderno. En él, la periodista y escritora Rosa Montero nos da consejos muy buenos sobre el proceso de escribir. Son consejos cortos, al grano, sin nada de parafernalía, directos. Lo combina con pequeños ejercicios y con un montón de páginas para poder escribir, que al final es el objetivo. Se podría considerar como un pequeño curso de escritura 😉

Portada del libro Escribe con Rosa Montero
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Precisamente esto, que puedas escribir en él, hace que sea muy práctico, lo puedes llevar contigo y usarlo. No es pequeño y probablemente sea mejor complementarlo con una libreta más pequeña, pero es que si queremos disfrutar de las preciosas y acertadas ilustraciones de Paula Bonet, ¡tenía que tener este tamaño!

Como dicen que se retiene mejor las cosas si las lees y las escribes que sólo si las lees, a continuación pongo algunos consejos que me gustaría aplicar más a menudo cuando escribo.

A escribir se aprende escribiendo, leyendo, pensando, rehaciendo.

Como casi todo en este mundo, se aprende algo haciendo ese algo. Al principio sale mal inevitablemente, pero luego con la práctica se mejora. Y para escribir hay que leer, pensar, escribir y rehacer lo escrito.

 

Ten siempre a mano un cuaderno de notas.

Esto me parece esencial. El llevar un cuaderno y un bolígrafo, al menos a mí, ya te predispone a encontrar situaciones, ideas, sentimientos; sólo el llevarlo te abre a la escritura.

 

No se escribe para enseñar nada, se escribe para aprender.

Qué buen consejo, el día que escribas sin aprender, es que no estás haciendo algo bien.

 

El autor no es el narrador.

Este es de los que más me cuesta aplicar, peco de escribir pensando que yo soy el narrador, que todo se ve desde mi punto de vista.

 

Es tan importante lo que se cuenta como la manera en que se cuenta.

Efectivamente. La forma de contar las cosas dice tanto...

 

Simplifica

Otro buen consejo que me cuesta aplicar. Simplifica siempre. Todo debe importar, nada debe sobrar.

 

Escribe historias que te sean necesarias.

Es mucho más fácil escribir sobre aquello que te está pidiendo que escribas. Sale "sólo". Cuando te fuerzas a escribir sobre algo que no te lo pide tu cabeza (o tu corazón), no funciona, al menos en mi caso. Y lo que es peor, no se disfruta.

 

No cuentes, narra.

No te limites a contar cosas como si fueran datos, sino a narrarlas. Para Rosa Montero, no es lo mismo narrar que contar. Narrar tiene mucha más carga emotiva, más valor que el simplemente contar qué ha pasado a los protagonistas de una historia. Comparto con ella esa diferencia 🙂

 

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